El emprendimiento continúa siendo un pilar clave para la economía española, y el Gobierno ha reforzado un conjunto de incentivos fiscales y ayudas destinadas a reducir la carga impositiva y facilitar la puesta en marcha de nuevos proyectos empresariales. Estas medidas buscan fomentar la creación de empresas, mejorar su liquidez en las fases iniciales y atraer inversión tanto nacional como extranjera.
Tipos reducidos en el Impuesto de Sociedades
Una de las medidas más importantes es la aplicación de un tipo de gravamen reducido en el Impuesto sobre Sociedades para empresas de reciente creación. Las nuevas empresas (incluidas pymes y startups) pueden tributar a un tipo especial del 15 % durante varios ejercicios con beneficios, frente al 25 % general aplicable al resto de sociedades. Esto representa un alivio significativo para los emprendedores que están haciendo sus primeros pasos y buscando consolidar su actividad.
Facilidades para startups y micropymes
Además del tipo reducido en el Impuesto de Sociedades, la normativa ofrece flexibilidad y ventajas fiscales para facilitar el inicio de la actividad empresarial, permitiendo aplazar el pago del impuesto sin intereses durante los primeros años, exonerando los pagos fraccionados en los primeros ejercicios para mejorar la liquidez y ofreciendo beneficios fiscales para los empleados, como la exención parcial de IRPF sobre las stock options, lo que incentiva la retención de talento en las fases iniciales del proyecto.
Deducciones para inversores particulares
Para estimular la financiación privada, se han aumentado las deducciones fiscales para quienes invierten en empresas emergentes. Los inversores pueden deducir hasta el 50 % de la inversión realizada en startups de su cuota del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF), con un tope anual que incentiva la confianza de los particulares en nuevos proyectos empresariales.
Ayudas a autónomos y tarifa plana
Una figura esencial en el tejido emprendedor español es la de los autónomos. Para reducir sus costes fijos al inicio de la actividad, se mantiene la conocida tarifa plana, que permite iniciar la cotización a la Seguridad Social con una cuota muy reducida durante los primeros meses. Esto facilita la viabilidad económica de quienes optan por lanzar su propio negocio bajo esta modalidad jurídica.
Más apoyo para innovación y crecimiento
Además de las deducciones y ventajas fiscales mencionadas, España sigue manteniendo programas de apoyo a I+D+I (Investigación, Desarrollo e Innovación), que permiten a las pymes y startups acceder a deducciones fiscales adicionales por inversiones en actividades tecnológicas y de expansión. Estas deducciones son especialmente relevantes para sectores con alto componente innovador.



